El afán por descubrir y disfrutar la estimulación del punto G durante el coito es menester de muchas parejas; sin embargo, vale la pena recordar que cada cuerpo reacciona de forma particular e irrepetible. Además, esta zona no es la única garante del placer femenino; y para aumentar la probabilidad de éxito explorando esas latitudes vale la pena repasar algunos consejos prácticos.

Para aquellos que se aproximan por primera vez al punto G, lo mejor sería estimularlo directamente con los dedos en forma de gancho (la mujer o su pareja) siempre concentrados en la pared anterior de la vagina; de esta manera se puede percibir con más detalle la ubicación y los cambios fisiológicos en la zona, producto del roce dedicado.

Cuando la meta se pretende alcanzar a través de la penetración, además de considerar que el pene no posee (naturalmente) una curva pronunciada en la punta como la que exhiben los juguetes dedicados al punto G, resulta mejor concentrarse en las posiciones sexuales que permiten que el hombre penetre por detrás directamente en vagina.

Ahora bien, muchas mujeres se quejan en esta posición (en vez de disfrutar) por lo brusco que resulta el movimiento de algunos hombres; razón por la cual la invitación es que cada una tome el control de la situación y ubique la forma más cómoda, segura y placentera de mantenerse en la posición a través de los siguientes movimientos:

-Acoplando los genitales mientras estás sentada sobre el cuerpo del hombre, de cara a sus pies. Si comienzas frente a frente, puedes rotar tu cuerpo poco a poco, maximizando las sensaciones sobre el pene; pero cuidado con los movimientos en contra de la curva natural de su pene.

-También cuando estás arriba y con los genitales bien acoplados puedes iniciar un movimiento con tus caderas hacia adelante y hacia atrás; intensificando las sensaciones en el interior de la vagina mientras contraes tus músculos voluntariamente y masajeas el pene.

-Acostada boca abajo y él tumbado sobre tu cuerpo, debe intentar penetrar profundamente la vagina desde atrás; en este caso si logran fusionar sus cuerpos de forma armónica pueden estimular punto G y al mismo tiempo el clítoris por el roce de tu pelvis contra la cama.

-Y acostada boca arriba en el borde de la cama, mientras él intenta penetrarte de pie ubicado entre tus piernas.

@amorantunez

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