Desde el punto de vista cultural los aliados o juguetes sexuales resultan criticados y cuestionados por la mayoría de las parejas sin distinción de la orientación sexual. Sin embargo, y respetando las opiniones de cada quien, muchas son las virtudes y beneficios que ofrecen a la sexualidad estos curiosos artefactos eróticos.

Presta atención a las siguientes consideraciones y en tu próxima visita a la Sex Shop lleva a casa el juguete ideal para ti o tu pareja:

- Entre gustos y colores hay un mundo de posibilidades: Existen una infinidad de texturas, colores y formas en la gama de juguetes sexuales; concentra tu búsqueda en función de la zona que deseas estimular y una vez que hayas definido esto comienza a explorar las variaciones que ofrecen las marcas.

- El tamaño sí importa: La mayoría de los juguetes sexuales poseen una medida aproximada de 15 cm de largo; sin embargo pueden ubicarse según el capricho, desde los mini vibradores hasta juguetes de dimensiones extraordinarias, dedicados en su mayoría para penetraciones vaginales y/o anales.

Además del largo, debe considerarse el grosor del juguetes sobre todo cuando se trata de dildos y vibradores, por ello no temas en manipular los juguetes exhibidos en las tiendas para sentir realmente sus dimensiones y considerar si se ajustan a tus necesidades, dimensiones y gustos.

- Cuando se trata de vibradores: Existen las opciones on/off generalmente reutilizables aunque siempre se debe constatar en las especificaciones del producto. Si prefieren los vibradores con velocidad ajustable pueden probar la intensidad del juguete tocando la punta de la nariz (aparentemente esta zona logra replicar la sensación tal cual como si se tratara del clítoris) y así se logra testar la intensidad de la vibración.

- En el caso de los vibradores que ofrecen doble estimulación (clítoris y vagina) sería bueno considerar detalles como el tipo de material del cual están hechos. Los de silicón, aunque resultan un poco más costosos, son más duraderos y el material permite conservar por más tiempo la superficie del juguete libre de porosidad. En cambio lo de jelly resultan más suaves al tacto, pero ameritan una renovación más frecuente.

- En cuanto a la higiene y conservación de los sex toys: Eviten ponerse obsesivas con la limpieza, lo más importante es lavar y secar siempre antes de usarlo (así lo estés estrenando) y después de cada uso; preferiblemente con agua y jabón líquido porque es más fácil de diluir. Guárdalos en su caja ya que la mayoría viene ajustada a la forma y tamaño del juguete.

Evita los sitios húmedos o de altas temperaturas porque podrían dañar la calidad del juguete.

Finalmente, la regla de oro sería no compartir este tipo de juguetes, inclusive sería importante adquirir uno específico para cada zona, especialmente para evitar el intercambio entre ano y vagina; también puede servir usar los juguetes con un preservativo para garantizar mayor nivel de higiene y aprovechar la lubricación que ofrece el preservativo.

@amorantunez

 

 

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