Despertar con estrés, apuro, angustia o ansiedad puede influir de forma negativa en lo que será nuestro día y en el desempeño de toda la familia. Comenzar con prisa, nerviosismo y regaños, se transforma en un negativo desgaste de energía para todos.

Para los niños es fundamental despertar tranquilamente, escuchar el canto de los pájaros y dar gracias por un nuevo día. Es importante tener presente que los niños necesitan un poco más de tiempo para incorporarse, así que es un error pensar que con solo decir: “levántate” ellos van a incorporarse al instante.

A continuación algunas ideas que te ayudarán a crear ese ambiente de armonía necesario en casa todas las mañanas, logrando un alegre despertar para los más pequeños:

1- Evitar prisa, nerviosismo y regaños matutinos. Si las mañanas son un caos, debemos replantear la situación. Vivimos en ciudades complicadas y siempre estamos apurados, pero podemos encontrar estrategias para despertar de forma alegre y tranquila.

2- Apurar a los niños logra el efecto contrario. Hay una base psicológica que se apoya en el comprobado hecho de que nadie es capaz de funcionar bien en situaciones de demasiado estrés; mucha gente tiende a actuar más lento de lo normal, así que debemos cambiar la estrategia.

3- Analizar en qué estamos fallando. Si las mañanas son un caos, debemos ver cómo podemos optimizar nuestro tiempo para lograr que nos alcance. Si una hora no es suficiente para levantar con calma a los niños, darles desayuno y arreglarnos nosotros, es necesario levantarse más temprano o adelantar algunas tareas la noche anterior.

4- Un pequeño esfuerzo marca la diferencia. Levantarnos más temprano implicará hacer un pequeño esfuerzo para lograr cambiar los hábitos familiares, alcanzando un agradable ambiente matutino.

5- Conviene que los niños se acuesten temprano. Si queremos ajustar el horario para despertarlos un poco más temprano por la mañana y sin dramas, será necesario que al menos se acuesten media hora antes de lo que normalmente lo hacían.

6- Elabora un ritual para despertarlos que sea lo más agradable posible. Despertar al niño con mucho cariño, besos, abrazos y hasta tu propia melodía, sin duda ayudará a que se sienta feliz de comenzar un nuevo día rodeado de tanto amor y logre incorporarse a su rutina con alegría.

7- Organizar la rutina matutina del niño. Es importante que el niño tenga claro lo que debe hacer al levantarse (baño, ducha, vestirse y desayunar), esto le permitirá tener unas pautas a seguir y ayudará a agilizar el proceso. También conviene asignarle la tarea de organizar sus útiles y su uniforme la noche anterior.

8- La estrategia de la alegría. Por sobre todas las cosas, tratemos de mantener una actitud entusiasta y positiva por las mañanas y así lograr que los hijos se contagien de esta alegría. Si nos levantamos desanimados los hijos seguirán ese ejemplo. También es importante valorar los esfuerzos que el niño haga, no olvidemos felicitarlo!!

“Una actitud positiva puede más que mil regaños”

@PadresAlLimite

Fuente: pediatraldia.cl

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