Mucho hemos oído hablar del “oficio más antiguo” del mundo. Pero se han preguntado ¿Cuán antiguo es ese oficio? Bueno, a lo mejor ustedes no, pero yo sí.

No hay jeroglifos que nos hablen de prostitución en tiempos de las cavernas o la Edad de Piedra, pero la misma ha sido, desde tiempos remotos, una actividad común en la vida cotidiana de las ciudades griegas más importantes. Daba trabajo, de forma legal, a un número significativo de personas, tanto a hombres jóvenes como mujeres de todas las edades.

“Tenemos las cortesanas para el placer, las concubinas para proporcionarnos cuidados diarios y las esposas para que nos den hijos legítimos y sean las guardianas fieles de nuestra casa…”, de esta forma se percibía este oficio por los griegos.

Se atribuye a Solón la creación en Atenas de burdeles estatales a precios moderados. O sea, ya los griegos desde entonces, habían perfeccionado los lupanares, aunque sin tener el bombillito rojo que los caracteriza.

Más allá de los calificativos de perronchas, prepagos o “time lover”, en la antigüedad eran conocidos con nombres menos altisonantes, cuya descripción definía el “segmento de mercado”, de la “prosti” en cuestión. A continuación reproduzco alguna de las diferentes clases de prosti en la antigua Roma:

Delicatae: eran las p.. de lujo a las que únicamente tenían acceso los más poderosos. Las que ahora se eligen con un catálogo.

Famosae: Mujeres que sin ninguna necesidad, por su posición social, practicaban sexo por puro placer. El caso más significativo sería Valeria Mesalina, esposa del emperador Claudio. Cómo sería de libidinosa esta mujer que, aprovechando la ausencia de su esposo, organizó un concurso en palacio con las meretrices de Roma basado en ver quien se podía acostar con más hombres en un solo día. Ella solo se acostó con 200. ¡Dios!

Noctilucae: las que sólo trabajaban por la noche.

Copae: las que trabajaban en la Caupona, una tienda de bebida rápida y comidas frías (No, en ese tiempo no vendían hamburguesa con papas fritas, ni nada de eso) que podías tomar o llevar.

Me quedo con “pre-pago”, no es que sea mas chic, pero es menos complicado.

@TatianaKasijeva

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