La columna pasada nos dedicamos a poner en evidenia a los hombres. Esta semana el turno es de nosotras las niñas pues pretendo abrirle los ojos para que de una vez por todas sepan qué es lo que realmente queremos decir nosotras las niñas cuando decimos:

“No pero tranquilo que yo no soy celosa” ¡Mentira! Es genéticamente imposible que una mujer no sea celosa, tal como dice el dicho “mujer que no es cuaima, es hombre”. Sin embargo, hay niveles de celos y por su puesto que toda regla tiene su excepción.

“Ay eso de novios es sólo un título. No, claro que no me importa”. A nosotras las niñas nos encanta que nos luzcan, que se sientan orgullosos de nosotras -¿por qué creen que pasamos 2 horas, al día, frente a un espejo?- Y no hay mejor manera que las demostraciones de afecto públicas para demostrárnoslo, bien sea verbales (que nos presenten como sus novias o que nos digan cosas lindas en público) o físicas (que nos agarren de la mano en público o que nos abracen mientras caminemos).

“¿Cómo me veo? ¿Cómo me queda…?” Este caso es particularmente delicado y lamento admitirlo, pero sí, es una pregunta engañosa y sí, también representa un alto riesgo para ustedes si osan equivocarse. En estos casos nosotras queremos saber la verdad pura y transparente -pero bastante suavizada. Las palabras “fea”, “gorda” y “fofa” están prohibidas, ellas sólo desencadenarán un torrente de lágrimas y/o reclamos. La idea es que nos contesten, con algo de sinceridad- o por lo menos con una sinceridad creíble.

“No tranquilo, yo pago” En realidad ésta es una táctica que empleamos para evaluarlos. Sí, es una prueba y les explico su funcionamiento: cuando en la primera cita (sólo es válida para primeras citas) llega el momento de cancelar (bien sea el ticket al teatro, al cine, la cena, etc.) nosotras siempre haremos el “amague” (la finta, la pantomima) de pagar por los servicios recibidos -algunas hasta hacemos el esfuerzo de sacar la cartera para que la actuación sea digna de un Oscar de la Academia-, en este momento, es imperativo que nos impidan hacerlo y se encarguen de la cuenta en su totalidad. Este detalle nos demostrará su interés y les garantizará una segunda salida.

¡Ojo!: esto no quiere decir que seamos interesadas. Sólo evidencia que a las mujeres, nos gusta que nos consientan.

COMPARTIR

COMENTAR

WordPress Appliance - Powered by TurnKey Linux