Escrito por Sakti Ishaya

Y es que cuando alguien está llorando la gente de una vez salta a decirle: “¡pero no llores!” “Las niñas que lloran se ven feas” “¡No le des el gusto!” “¡Nunca debes mostrar tus sentimientos!”. Y bueno, está bien hacer del mal tiempo buena cara y salir adelante con el mejor de los ánimos y el más grande amor del mundo. Lo que sí no puede suceder es que sigamos escondiendo esos maravillosos sentimientos, esa ternura que es tan fabulosa en nosotras las mujeres y que además no compite con el que seamos fuertes, preparadas, competentes y en muchos casos, cabezas de familia.

Las emociones que no sabes hacer fluir te enferman, tensan tu rostro, le van quitando lozanía a tu piel… Y luego terminas envejeciendo “mal”. Y es que las mujeres (y hombres también) no nos damos cuenta de que está bien ser vulnerable y equivocarse y no ser la “mamá perfecta” o la novia “maravilla”. Yo NO quiero ser la Mujer Maravilla y sin embargo, así como soy, soy perfecta… Tal cual. Con mis despistes, mi agenda bipolar, mis lagrimitas en el cine, mi pasión por la vida, las ganas que le echo a lo que amo.

Tengo muchas mujeres a mi alrededor que no permiten que los que aman hagan lo que deben hacer, le quieren arreglar la vida a todo el mundo, hacerles la comida, lavarles, plancharles, estar bellas y sexys las 24 horas del día, mostrarles la realidad linda como para que no se preocupen, tienen 2 trabajos, estudian y luego andan todas tensas, agobiadas, frustradas porque no les alcanza el tiempo ni para hacerse las uñas… Puedes hacer lo que desees, todo lo que te propongas, pero tienes que disfrutarlo, vivirlo de verdad, observar los resultados y darte cuenta que no eres un robot y que te cansas, te desanimas, te entristeces, te ilusionas y sobre todo, te importan las cosas.

Tienes derecho a echar tu lloradita o a tirar la toalla un día y tienes derecho adecirle a los que amas que necesitas su ayuda, su soporte. Vital para tubienestar es que aprendas a decirle al Otro cómo te sientes, qué deseas… Dilo claro, simple y abiertamente. Es la única y más eficiente manera de cultivar emociones sanas hacia los demás.

Más vital aún es que aprendas a cultivar una relación GENTIL, sana, contigo misma, así que para eso te invito a ser clara contigo, a escucharte. Sí, esa vocecita que llamas intuición, Maestro interno o como desees. Pero está allí siendo claro una y otra vez mientras decides voltear para otro lado e ignorarlo. Hasta la Mujer Maravilla tenía que congeniar con quién era en la vida real, una mujer femenina, sensible y con necesidades humanas como cualquier otra. No ignores tus voces internas. Aprende a reconocer que eres perfecta aún con ellas, sin tratar de ser una súper heroína.

Claves para cultivar una relación GENTIL y clara contigo misma:
• Conoce tus habilidades, una a una.
• Degústate, consiéntete. Toma tiempo sosegado para ti.
• No evadas las preguntas más fundamentales de tu vida solo porque encontrar las respuestas puede ser incómodo.
• Cultiva el ser espiritual que eres y que siempre dejamos a un lado.

¿Cuándo quieres comenzar? Hazlo Simple, Hazlo Fácil, Hazlo Ahora.

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